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Tradición & Calidad

Historia de nuestra empresa familiar.

Tradición & Calidad

El Avio, calidad y éxito para las mejores monturas.

NUESTRA EMPRESA

Fue fundada el 10 de Octubre de 1958 por Don Luis Alberto Monsalve Navarro en la ciudad de Río Bueno, Región de Los Ríos.

Desde su creación, esta empresa familiar se ha dedicado a la fabricación del AVIO.
Avíos Río Bueno, es una empresa artesanal que incorpora carpintería y herrería para construir el implemento ecuestre, variable según el jinete y el caballo. Está ubicada en la sureña localidad de Río Bueno, distante a media hora de Osorno, donde el lluvioso campo y la actividad ganadera hacen necesario un producto de calidad.

Su gestión está a cargo de Jaime y Alberto Monsalve Umaña, hijos del fundador.
Amplio surtido en Avios para monturas, carretón y artículos de talabartería para servir al sector agropecuario, artesanía y turismo, con finas terminaciones elaboradas a mano y tradición.

Su garantía en la buena calidad, y un eficiente servicio postventa, se ha forjado un merecido prestigio en el país y el extranjero.

Lo invitamos a conocer nuestros productos y novedades.

¡¡ Visítenos!!

HERRERIA Y TALABARTERIA

Un avío es una obra artesanal que requiere del  esmero del talabartero, encargado de darle forma a  los lomillos de madera a pulso de cepillo. Y uno de los requerimientos del material es su firmeza estructural y resistencia al trajín del campo. Es por eso que el madero más apropiado para la actividad es el ulmo, de cuerpo noble y resistente. También se utiliza el laurel y el hualle o roble joven, tipos utilizables luego de la lenta extinción del lingue maderero.

Tanto o más importante es el trabajo del herrero, que en la fragua y con antigua maquinaria artesanal e industrial de princios de siglo XX, moldea a fuego vivo las resistentes cabezas metálicas, encargadas de aguantar el galope del jinete, así como de mantener el garbo de la montura.

Dentro de los clientes, se cuentan talabarterías y suelerías de todo el país, con punto neurálgico en Parral, la ciudad que posee más talabarterías en Chile. Asimismo, el producto llega también a centros agrícolas y forestales, criaderos y empresas turísticas, debido al fuerte impulso del turismo aventura y cabalgatas de montaña.